Totoaba (Totoaba macdonaldi)

La totoaba (Totoaba macdonaldi) es el pez más grande de la familia Sciaenidae; tiene una longitud máxima de 2 metros, puede rebasar los 100 kg y llegar a los 25 años [1,5,7,9,17]. Se conocen como roncadores por los sonidos que emiten con la vejiga natatoria. Inicialmente clasificadas como Cynoscion macdonaldi, después de un estudio que presentó evidencia morfológica (la vejiga y los poros en la mandíbula), se reclasificó al género Totoaba [7]. Es una especie demersal endémica del Golfo de California que migra cada primavera al delta del Río Colorado en donde forma grandes agregaciones de reproducción [2]. La pesquería de esta especie se originó a partir de la demanda del buche (vejiga natatoria), los cuales se exportaban por vía terrestre a Estados Unidos o vía marítima a China desde Guaymas, Sonora, y San Francisco, California [7]. La fundación de San Felipe en Baja California, y el Golfo de Santa Clara y Puerto Peñasco en Sonora, se atribuye al aprovechamiento de esta especie [3]. Esta especie está catalogada como en peligro crítico de extinción e incluida en la lista CITES, IUCN y en la NOM-059 en México, y su pesca está prohibida desde 1975.

 

Ilustración modificada a partir de José L. Niebla.

Identificación rápida

Aleta caudal en adultos doblemente truncada; en juveniles diamantada (puntiaguda) [4].

Boca grande con la mandíbula inferior levemente prominente, y tres pares de poros en la base de la mandíbula inferior [4].

Segunda espina anal robusta y bien visible [4].

Cuerpo cubierto casi en su totalidad de escamas ctenoides [5].

Tamaño poblacional

A pesar de que la pesca de totoaba probablemente inició antes de la década de 1920, no se cuenta con una estimación confiable de la abundancia de la población. Los individuos presentes en el Golfo de California representan una sola unidad poblacional [23]. El último estudio poblacional fue en 1975, antes de la veda total del recurso, y desde entonces sólo se tienen estimaciones generadas a partir de datos de capturas incidentales en las pesquerías de camarón y de la pesca deportiva [6]. Estudios indican que la diversidad genética de la especie sigue apta para permitir a la especie adaptarse a cambios en su ambiente y a recuperarse [13].

Biomasa

Reportes técnicos realizados por la Secretaría de Pesca mencionan que para 1988 la biomasa de totoaba era de 2, 572, 305 kg [3]. Algunos autores piensan que nunca se sabrá cuál fue la biomasa histórica de la totoaba dado que solo se ha podido estimar la abundancia relativa a partir de estadísticas de captura incidental [7]. El INAPESCA, mediante la técnica hidroacústica de ecointegración, estimó para 2017 una biomasa de 36,429 t, mientras que para 2018 la biomasa estimada fue de 19,294 t [8].

Edad, crecimiento y madurez sexual

La totoaba es gonocórica (presenta sexos separados) y puede llegar a vivir hasta 25 años en promedio [7,9]. Tiene una tasa de repoblamiento muy baja debido a su longevidad. Durante el primer año, el crecimiento es rápido [5]. Al año los individuos silvestres pueden alcanzar los 7.5 cm, 91.5 cm en cuatro años y 183 cm a los 8 años [3, 4, 10]. Las tallas máximas se han reportado entre los 193 cm y 198 cm [3,34].

Se estima que la edad de primera madurez es a los 6 años para los machos y 7 para las hembras. Los estudios indican que cada individuo desova solo una vez cada año, con una fecundidad de 15,395,000 – 46,192,400 huevecillos para hembras de 118-180 cm y 20 y 70 kg respectivamente [7,11].

 

Distribución

Distribución geográfica

La totoaba es un pez endémico del Golfo de California. Su distribución histórica se reporta desde el Delta del Río Colorado hasta el Río Fuerte en Sinaloa; y hasta Bahía Concepción del lado peninsular [5,21]. Durante la temporada de reproducción, forma agregaciones de reproducción en el Alto Golfo, el cual sirve como lugar de desove y vivero para las etapas tempranas de la vida (peces de hasta dos años) [13]. Los juveniles y pre adultos permanecen en la región de la Isla Tiburón y Ángel de la Guarda [7,12,14]. La zona de la Isla Ángel de la Guarda es zona de alimentación de adultos y juveniles de finales de primavera a otoño; la zona alrededor de Guaymas también es zona de alimentación para adultos y juveniles [7]. Aunque se considera que su distribución se restringe al Alto Golfo [21], se ha confirmado la presencia de totoabas adultas en El Mármol, Sinaloa, a 30 km al noroeste de Mazatlán [15].

 

Zona de desove

El área de desove de totoaba se encuentra limitado al Delta del Río Colorado. Los adultos reproductores entran a desovar a los canales durante los meses de febrero a junio, aunque se registra el pico máximo de reproducción en marzo [5,7,16]. Las mareas semidiurnas (dos mareas bajas y dos mareas altas por día de marea), con una amplitud de hasta diez metros, generan una fuerte mezcla de agua [9, 13, 18]. La topografía es irregular, ya que contiene una red de canales que corren en un área de 25-30 millas de largo por 10 millas de ancho en la desembocadura [17].

Actividad pesquera

Se desconoce la fecha exacta cuando comenzó la pesquería, pero se estima que comenzó a principios de siglo XX en respuesta a la demanda del buche [5, 21]. La pesquería nació en la región de Guaymas, donde se pescaban individuos adultos [5,7,28]. Al disminuir las capturas, los pescadores siguieron la migración de la especie hacia el norte, y en 1923 la pesquería repuntó al descubrirse las zonas de agregaciones de reproducción [7,28]. En la década de 1950 la pesca deportiva de totoaba se popularizó en San Felipe, B.C. y la pesquería comercial inició su declive [13,19].

La carencia de estadísticas pesqueras hace difícil el estudio de la pesquería; los primeros registros datan de la década de 1920, y fue hasta finales de la década de los 40, en 1949, que la Secretaría de Marina comenzó a colectar datos pesqueros [5]. En 1975 se estableció una veda permanente y en 1979 se incluyó a la totoaba en la Ley de Especies en Peligro de los Estados Unidos en un intento por reducir la demanda y la caza furtiva [7].

Capturas pesqueras

Capturas históricas -La alta demanda del buche (vejiga natatoria) provocó un aumento desmedido en las capturas pesqueras, y en 1942 se alcanzó el máximo histórico de 2,261 toneladas [2,7,17,21]. Después de ese año, a pesar de un aumento en esfuerzo pesquero y eficiencia en artes de pesca, las capturas fluctuaron constantemente, hasta llegar a su registro mínimo de 58 toneladas en 1975 [2,17,19,21].

La pesca ilegal de totoaba ha ido en aumento en los últimos años y aunque es difícil cuantificar con exactitud cuánta totoaba se ha capturado ilegalmente, investigadores han hecho varios intentos. Entre 1979 y 1995 se calculaba que se habían extraído 70 toneladas [7].

 

Capturas por mes -Los registros históricos de pesca de totoaba no detallan las capturas mensuales, sin embargo, existen registros anuales de las capturas en distintos reportes presentados por la Secretaría de Pesca [7,24,29,30].

Zonas de pesca

La pesca de la totoaba se realizaba en la zona más norteña del Golfo de California, en la región del delta del Río Colorado, y hacia el sur a lo largo de la costa de Sonora y Sinaloa [29]. La pesquería comercial inició al sur de la región de Guaymas [5].  En el Alto Golfo de California la pesca se realizaba desde la región de Isla Encantada hasta Isla Montague, Baja California. En Sonora, la zona de pesca abarcaba desde el Delta del Río Concepción, Sonora hasta Isla Montague en la desembocadura del Río Colorado [3,5]. Las costas del Puerto San Felipe en B.C. y la Desembocadura del Río Colorado se consideraban las mejores zonas para la pesca, seguido por Puerto Peñasco y Bahía Kino, Sonora [12,25].

Esfuerzos pesqueros

Entre los años 1920 y 1942 se registró el mayor esfuerzo pesquero, resultando en una captura máxima de 2,261 toneladas [7]. A partir de 1942, hubo un aumento exponencial en el esfuerzo pesquero (número de pangas), lo que pudo contribuir al colapso de la pesquería en 1975 [19].

Duración y recorrido de viajes de pesca

No se cuentan con datos anteriores a 1975 que cuantifiquen el tiempo de recorrido a la zona de pesca, así como el tiempo de esfuerzo pesquero [12]. Según una descripción del Departamento de Recursos Naturales de California, las redes se tendían perpendicular a la playa en zonas someras durante la marea alta y se dejaban ahí entre 2 y 3 días, dependiendo de la abundancia de la especie. Las redes se revisaban cada 2 o 3 horas para retirar individuos capturados [30].

Temporada de pesca

Actualmente la pesquería de esta especie está prohibida. Cuando la pesquería estaba en su auge, la temporada abarcaba de octubre a mayo [30]. En sus inicios, en Bahía Kino los Seri capturaban a la totoaba entre octubre y abril [26]. En el Alto Golfo de California, la temporada de pesca para esta especie era entre enero y mayo cuando los pre-adultos y adultos llegaban a reproducirse al delta del Río Colorado [3,17].

Captura incidental

Se reportaba como captura incidental a tiburones y mamíferos marinos que se enmallaban en las redes agalleras tendidas a lo largo de las costas [30].

La totoaba se reporta a su vez como captura incidental en otras pesquerías. Los juveniles de 1 y 2 años se reportan en la pesquería de arrastre de camarón [7,21,22,27]; los adultos jóvenes de 3 a 5 años por pescadores deportivos [21,22]. Se estimó que, en la década de 1980, en promedio se capturaban 120,300 juveniles incidentalmente (27,048 kg) en los barcos camaroneros, y 6,200 adultos (26 kg promedio) en la pesca furtiva [7].

Unidad de esfuerzo

En sus inicios se utilizaban los arpones o solapanas, pero al disminuir la abundancia de totoabas se comenzó a utilizar el anzuelo cebado (pesca deportiva), las redes agalleras, redes de cerco, y esporádicamente la dinamita [5,17,28,29]. La carnada era la sardina, chano, curvina y bonito [12]. Las redes agalleras eran de algodón de 150 a 200 brazas de longitud por 6 a 8 brazas de altura y con luz de malla de 10-14 pulgadas [3,27,30].

Las primeras embarcaciones utilizadas en la pesca de totoaba eran canoas de madera empujadas a remo y vela, algunas con motores fuera de borda [5,17]. Más adelante se usaron embarcaciones ribereñas de 17-23 pies de eslora con motores de fuera de borda, así como barcos camaroneros [12,17,27]. Existen registros de 12 barcos camaroneros de Puerto Peñasco y en el Golfo de Santa Clara existían 18 embarcaciones pequeñas y 2-3 barcos camaroneros [27], mientras que en San Felipe la flota pesquera era de 26 barcos y 20 pangas ribereñas que se dedicaban parcialmente a la captura de totoaba al tiempo que salían a pescar camarón [5].

 

Manejo pesquero

Las primeras acciones que se tomaron para la protección de esta especie datan de 1940, cuando se declaró una veda del 20 de marzo al 1 de mayo con el objetivo de proteger a los reproductores [7]. En 1950 esta veda se recortó para abarcar solamente del 1 al 31 de mayo [7]. En 1955, la veda se cambió en dos ocasiones: primero para cubrir del 1 de marzo al 31 de mayo, y posteriormente del 1 de abril al 15 de mayo [7]. Ese mismo año se creó una zona de refugio para la protección de todas las especies de pesca en el Golfo de California, entre ellas la totoaba [7]. En 1974 se estableció la Zona de Reserva, Cultivo y Repoblación para todas las especies de pesca y se estableció una veda para la totoaba y el cabaicucho [22]. Sin embargo, debido a las drásticas bajas en las capturas de esta pesquería, el 19 de junio de 1975 la totoaba se declaró en veda total en el Alto Golfo de California [7].

En 1976, la Convención Internacional del Comercio de Especies Silvestres (CITES) enlistó a la totoaba en el Apéndice I, y se incluyó en el listado de especies protegidas de Estados Unidos en 1979 [7,2].

 

Los reportes indican que no se tuvo un límite de unidades de pesca [12].

Las primeras acciones de protección datan de 1940, cuando se declaró una veda del 20 de marzo al 1 de mayo para proteger a los reproductores [5]. En 1955, la veda se cambió en dos ocasiones: primero para cubrir del 1º de marzo al 31 de mayo, y luego del 1º de abril al 15 de mayo [7]. En 1955 se estableció una veda del 1º de marzo al 31 de mayo, y el 19 de junio de 1975 se declaró una veda total y permanente, la cual aún se encuentra vigente [5,7, 22].

Las tallas promedio de totoaba capturadas oscilaban entre 0.4 y 1.6 metros [3,7,10], sin embargo, no había una talla mínima establecida para la pesquería.

Socio - económico

Número de permisos

No se cuenta con datos que sugieran un número de permisos expedidos para el aprovechamiento del recurso, pero se reporta que la mayoría de los pescadores se organizaban en cooperativas pesqueras [5]. Se sabe que para 1934, con la afiliación de las cooperativas ribereñas de pesca a la federación regional de Cooperativas de producción pesquera, se tuvo un mayor control [12]. Berdegué reportó en 1955 que San Felipe contaba con 26 barcos camaroneros que dividían su tiempo entre la pesca de camarón y de totoaba, así como 20 canoas dedicadas a la pesca de totoaba [5].

Ganancias económicas

Inicialmente, la carne de la totoaba era un subproducto que no siempre se aprovechaba [5,17,29,31]. El buche podía alcanzar un precio de $5 USD, mientras que el resto del pez $2 USD [21]. Conrad y colaboradores (2000) reportan que, en Bahía Kino, a los pescadores Seri se les pagaban 5 centavos por kilo de carne de totoaba [26].

En sus inicios, la captura se vendía a comerciantes locales y compradores en playa. El precio de compra variaba entre los $10 y $20 pesos por kg de carne [27]. La demanda internacional daba preferencia al buche, el cual cotizaba en $5 dólares la libra en la década de 1920 [27] y $15 pesos/kg en la década de 1920 [26]. Ramírez (sin fecha) incluye un registro de capturas y su valor en un resumen estadístico [24].

Los registros históricos solamente ofrecen datos totales anuales de la producción y ganancias sin desglose por viaje.

Infraestructura de desembarque

Cuando se realizaba la pesca de la totoaba (1920-1950), las comunidades que participaban en la pesquería no contaban con infraestructura portuaria o áreas de procesamiento. El desembarque se hacía en playa, en donde también se evisceraban los peces para extraer el buche [31]. El transporte del producto se realizaba en camiones de trabajo y vagones de tren donde se enhielaba el producto [21,31,32]. Los buches se enviaban vía marítima a Guaymas, de donde salían barcos hacia San Francisco, California, para su exportación a Asia [31].

Procesamiento

Para 1929, San Felipe en Baja California se consideraba una localidad en la que los pescadores podían reabastecerse, marcando una nueva forma de desembarque y transporte de la captura [24]. Para la década de 1940, la pesca de la totoaba se consideraba una actividad importante y eran comunes grandes contenedores congelantes y camiones modernos con capacidad de transportar entre 4 y 5 toneladas de producto a la vez.

Instrumentos de manejo

DOF. 1955. Acuerdo que establece vedas y reglamenta la pesca de las especies conocidas con los nombres de totoaba y cabicucho y establece normas para la pesca de tiburón en el Golfo de California. Diario Oficial de la Federación. México. 22 de febrero de 1955.

DOF. 1975. Acuerdo que establece la veda para la especie totoaba, Cynoscion macdonaldi, en aguas del Golfo de California, desde la desembocadura del Río Colorado hasta el Río Fuerte, Sinaloa, en la costa oriental, y del Río Colorado a Bahía Concepción, Baja California Sur, en la costa occidental. Secretaría de Industria y Comercio. Viernes 1° de agosto de 1975.

En 1992 se formalizó el Comité Técnico para la Protección de la Totoaba y Vaquita (PROFEPA 2019).

DOF. 1992. Reglamento de la ley de Pesca. Diario Oficial de la Federación. México. 21 de julio de 1992.

DOF. 1993. Decreto por el que se declara área natural protegida con el carácter de Reserva de la Biosfera, la región conocida como Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, ubicada en aguas del Golfo de California y los municipios de Mexicali, B.C., de Puerto Peñasco y San Luis Río Colorado, Son. México. Diario Oficial de la Federación. México. 10 de junio de 1993.

NOM-024-SEMARNAT-1993, que prohíbe toda actividad de pesca en la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, y el uso de redes totoaberas durante todo el año.

NORMA Oficial Mexicana de Emergencia NOM-EM-139-ECOL-2002, Que establece las medidas de protección de los ecosistemas marinos y costeros y de las especies sujetas a protección especial en aguas de la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado.

Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. 2007. Programa de Conservación y Manejo Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. México. 319 pp.

DOF. 2010. Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, Protección ambiental-Especies nativas de México de flora y fauna silvestres-Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio-Lista de especies en riesgo. Diario Oficial de la Federación. México. 30 de diciembre de 2010. Se establece que la totoaba permanece bajo la categoría de “en Peligro de Extinción”

DOF. 2015. ACUERDO por el que se suspende temporalmente la pesca comercial mediante el uso de redes de enmalle, cimbra y/o palangres operadas con embarcaciones menores, en el Norte del Golfo de California. Diario Oficial de la Federación. México.10 de abril de 2015.

DOF. 2018. Norma Oficial Mexicana NOM-169-SEMARNAT-2018, que establece las especificaciones de marcaje para los ejemplares, partes y derivados de totoaba (Totoaba macdonaldi) provenientes de unidades de manejo para la conservación de vida silvestre. Diario Oficial de la Federación. México.18 de octubre de 2018.

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Lecturas adicionales

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